lunes, 5 de enero de 2015

REFLEXIONES DE UNA CHICA EN PARO

Hola a todos, hoy no publico un post de moda ni un vídeo de YouTube. Hoy simplemente me apetecía dejarme llevar y escribir. Son exactamente las 3.06 h. de la madrugada y os prometo que no he bebido nada de alcohol. Simplemente el sueño no me vence y los pensamientos luchan en mi cabeza por abrirse paso unos a otros sin dejarme concentrarme en cosas como dormir plácidamente. Aunque supongo que muchos estarán en mi misma situación.
 
 
 
 
Esta es la Noche de Reyes. Esa noche que llena de felicidad y alegría a millones de niños en el mundo y que hace un agujero aún mas grande en nuestros bolsillos raídos de dinero (por lo menos el mìo). Hoy es una de estas noches que te hacen reflexionar, ya está aquí el Año Nuevo y tenemos promesas en las noticias de mejora de paro, salarios y rescate de esta crisis que ya nos viene acechando unos años y que no son pocos. Lo puedo asegurar porque la he sentido en mis propias carnes. Creo que me han chupado tanta sangre que me he convertido yo misma en vampiricántropo.
 
Os puedo jurar que lo he llegado a tener todo. Una carrera, un módulo, habilidad artística y gran imaginación. Con 24 años inauguré con mucho esfuerzo y ayuda de mis padres mi propio centro de estética. Luché y trabajé duro, un día tras otro y tenía trabajo (no podía quejarme) pero aún así no cubría los gastos necesarios para pagar mas de una cosa. Fuí emprendedora y abrí junto a mi socia otro centro de estética en la ciudad. No os podéis imaginar el esfuerzo y energías que pusimos en él, noches en vela, horas de más y cada vez más impuestos que nos asfixiaban y que se llevaban absolutamente todo el dinero que ganábamos trabajando como javatas. Dos años después tuvimos que cerrar porque los pagos nos apretaban demasiado y el trabajo cada vez era más escaso.
 
Y aquí estoy hoy, con 31 años, con estudios y sin trabajo. Sin derecho a paro por ser autónoma y pasar de trabajar  6 de la semana a estar en mi sofá viendo la vida pasar. ¿ Para eso tantas horas perdidas dejándome las uñas? ¿ Es que acaso les hacía falta algo más para sus trajes hechos a medida y sus cenas y viajes de lujo? Pues al final va a parecer que era eso, haberlo dicho antes... hubiera trabajado muchas horas más, que eso no se paga solo hombre y para eso estoy yo aquí una auténtica retrasada mental que no se da cuenta de nada ( o eso creen ellos). Y si acaso con  mis hiper horas extras tampoco llegara pues ya vendo mi ropa y mi coche y os lo entrego todo en mano si hace falta, faltaría mas.
 
Esto es lo que nos espera a las nuevas generaciones, tanto pagar y tan poco recibir?? Pues si, aquí estoy, harta de echar currículums por partida doble e incluso triple en demasiados sitios, pero mi móvil nunca llega a sonar nada más que para publicidad o para preguntarme si estoy feliz con mi actual compañía telefónica. Que triste.
 
Demasiadas promesas sin cumplir y demasiadas sonrisas postizas que nos prometen que todo irá a mejor. Pero esa no es la realidad, no la mía ni la de millones de personas que incluso han perdido sus casas. Y mientras tanto muchos se llenan los bolsillos del dinero que nosotros pagamos con tanto sacrificio. Tu en tu BMV y yo en un coche enlatado que me deja tirada cada dos por tres. Así es de justa la vida. Y lo mejor de todo que no sirve para nada quejarse, pero por lo menos habrá que escupir lo que se lleva dentro, digo yo. Porque al fin y al cabo solo soy una chica con ilusiones rotas como cualquier otra de las que se mete el pijama por dentro de la cinturilla y se sube los calcetines por los pantalones para estar calentita. Lo que yo decía una más de tantas y tantos.
 
Sin mas divagaciones, me despido de vosotros mis lectores con la alegría que aún en estos tiempos de zozobra me caracteriza. ¿Qué nos queda sino? Os mando muchos besos y abrazos y gracias por leerme incluso cuando a veces me da por escribir relatos de medianoche. LOVE.
 
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